No es posible repetir
El viaje dúplex
que marca la ruptura,
se hizo.
La bocanada de agrura
que borra el recuerdo,
vino a ser.
Puede ser que -no lo supe- y me quedé esperando
el eco del amanecer.
Haití
Sepia
Eres el atardecer de todos los colores.
Sin ser gris, dejas de ser color y te marchas.
Eres el color más triste.
Eres la ilusión más breve.
Eres el color de las promesas.
Por eso:
Ahora prefiero el color de las hojas secas,
que no esperan,
que se baten con el viento,
que van chocando contra el pavimento
a ninguna parte.
Unos las ven bailar,
otros simplemente arrastrarse;
Yo las veo ir, sin remedio.
Sepia, por siempre tú,
eres el único color con edad. ¿Dónde estará mi cielo?
Azul, como es,, ¿tan brillante?
Cuando me sienta sepia, la recordare
beberé sus ojos y su sonrisa
como antídoto a esta muerte de otoño.
Seré el caudal desnudo que la espera
y ella caerá en mi, sedienta, como hoja completa.
O el camino,
o el bosque que nos esconde de nadie, frente al poniente que grita voces sordas
sin fulgor, rojas, con dolor y placer,
como la vez primera,
como la primera vez.
Otoño, estación del sepia,
te amo.
Hoy ya no quiero hablar mas del amor
Afuera llueve,
torrentoso y triste, el aguacero, no promete acabar.
Luego,
la calle es negro perla
y las hojas de los arboles brillan, como si estuvieran llorando.
Amar, es mejor entonces?
o caminar?
Debajo de que toldo se guarece tu vida? ¿Debajo de qué abrigo se calienta tu sol?
Yo, sigo, masticando trozos de despedida.
Tu sigues naufragando en busca del amor.
Hoy ya no quiero hablar más del amor
o de la despedida,
del sol
o de ti, de tu vida.
Porque también tendré que hablar del frio,
del la canción,
de todos los que están fuera,
de mi,
de mi dolor,
de quien ya no regresa.
Y ya no quiero hacer poema...
de sangre seca.
Hoy ya no quiero hablar mas del amor
Afuera llueve,
torrentoso y triste el aguacero, no promete acabar.
Luego,
la calle es negro perla
y las hojas de los arboles brillan, como si estuvieran llorando.
Amar, es mejor entonces
o caminar
Debajo de que toldo se guarece tu vida?
Debajo de que abrigo se calienta tu sol?
Yo, sigo, masticando trozos de despedida.
Tu sigues naufragando en busca del amor.
Hoy ya no quiero hablar mas del amor
o de la despedida;
Del sol
o de ti, de tu vida.
Porque también tendré que hablar del frio,
de la canción,
de todos los que están fuera ,
de mi,
de mi dolor,
de quien ya no regresa.
Y ya no quiero hacer poema...
de sangre seca.
Poder IX
Hay una tristeza
que siento ahora,
porque vi al mar y no sé qué piensa;
Y estoy a expensas de su poder. Hay una tristeza
que nace ahora,
porque te veo ir
y no puedo ser como el mar:
Lo sabes todo
y además no tengo ni una pizca de poder.
Globos para desinflar

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