La distancia se alimenta de ausencias y silencios;
Pone en entredicho el amor;
Se luce en el desconsuelo.
Pero cuando te recuerdo,
mueres en todos los lugares y naces de nuevo:
cercana,
sonriente,
tibia,
viva y amable.
Puedo amarte.
Vas como luz dentro.
Ya lo dijiste tú:
Hay palabras que no dicen;
Que tenemos que inventar.
Como esa
que dice de tu felicidad
como razón de mi vida;
De tu placer,
como razón de mi instancia, como matanza y deterioro de todas las imposibilidades.
A esto llamo esperanza. Tómala.
2 comentarios:
Precioso y lleno de sensualidad... felicidades Peniel por este maravilloso poema ardiente de pasión...
FELICES FIESTAS mi niño, que seas muy felíz,
Éste se siente! Saludos.
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